El 5 de agosto no estaba montando nada todavía. Solo probaba.
Puse en la mesa de la cocina una figura de plastilina de las que hacen mis hijos y le hice una foto con el móvil. Luego escribí una frase: que cobrara vida partiendo de ese estado y saludara a los niños por su nombre. Nada más. Ni encuadre, ni luz, ni estilo, ni una palabra en inglés.
Salió bien a la primera. Diez segundos en los que la figura se mueve en mi mesa, con mis cosas de fondo, y dice los nombres.
Cinco días después llevaba veinticinco tomas seguidas sin una sola buena, con peticiones de doscientas palabras en inglés y su lista de prohibiciones. Ese material va en el parte siguiente. Aquí anoto lo que ya tenía delante y no supe leer.
Lo que hacía el trabajo era la foto
La frase no describía nada, y no hacía falta: la mesa, la luz de la cocina, el tamaño de la figura y las marcas de los dedos en la plastilina estaban ya en la imagen.
Son datos que yo no sé escribir. La cámara del móvil los da gratis.
Cuando después me puse a explicar por escrito lo que ya se veía en la foto, el resultado empeoró. Es contraintuitivo y me costó una semana aceptarlo. Pero describir la imagen que va adjunta confunde al modelo en vez de ayudarlo, porque le das dos versiones de lo mismo y una de las dos es peor que la otra.
Hubo una segunda cosa, y esa sí fue decisión mía. Antes de pedir ningún clip escribí que prefería que los personajes de plastilina cobraran vida en su propio entorno.
Esa frase fijó el decorado para todo lo que vino detrás. Así que el estilo no se decide en cada plano: se decide una vez y se hereda.
Reintentar gana a reescribir
Cuando un clip salía regular, mi instinto era reescribir la petición. Probé lo contrario. Pedí otro vídeo mejor sin tocar una coma, y salió mejor.
Es el mismo modelo con la misma instrucción, por lo que entre una toma y otra lo único que cambia es la tirada de dados. Ahora repito primero. Solo toco el texto si repetir falla dos veces.
Lo que no se puede hacer
Intenté tres veces continuar desde el clip anterior, subiéndolo para que la escena siguiera a partir de ahí. Las tres murieron con el mismo mensaje: la edición de vídeos subidos no está disponible en mi región.
Así que la continuidad entre planos no se hace con el vídeo anterior, sino con una foto. Y ahí empieza el problema del parte siguiente.